Si
crees que dedicas mucho tiempo a limpiar y ordenar tu hogar o notas que, de
tanto en tanto, te falta espacio, tal vez ha llegado el momento de hacer
algunos cambios. Frente a este tipo de inconvenientes, muchas personas en los
últimos años han decidido adoptar un estilo de vida más simple. Al hacer una
reducción y revalorización en tu día a día, puedes dejar espacio para las cosas
que más te llenan. Este principio forma parte de un movimiento cada vez más
popular: el minimalismo.
El
término proviene del arte y el diseño, fue acuñado en 1965 por el filósofo
inglés Richard Wollheim. Se trata de una tendencia que aboga por poner el foco
en lo esencial y dejar de lado cualquier componente superfluo. Tiene muchos
puntos en común con el ascetismo, una doctrina que busca la perfección moral y
espiritual a través de un modo de vida austero.
En el
ámbito que nos concierne, el minimalismo puede ayudarnos a conocer nuestras
prioridades y la importancia de lo que nos rodea. Es una herramienta útil para fundamentar
nuestra felicidad sobre unos valores que, en contraste con el placer efímero
que nos puedan aportar los productos, permanecen en el tiempo. Con una correcta
puesta en práctica, seremos capaces de tener más libertad, cuidar el planeta y sacar mayor partido
a nuestra economía.
Si
quieres más información al respecto, no dudes en consultar la sección ‘Saber más’.

No hay comentarios:
Publicar un comentario